23.3.18

Cementerio de La Almudena


No va a ser el primer cementerio del que se hable en este blog, y por supuesto no va a ser el último, pero no podía estar en Madrid y no visitar el cementerio de La Almudena, que con sus 120 hectáreas es el más grande de la ciudad (y uno de los más grandes de Europa).
Está situado en el barrio de Las Ventas y se construyó en 1884, al amparo de una ley municipal de 1868 según la cual los cementerios debían ser administrados por el ayuntamiento, eligiéndose estos terrenos por estar situados en aquel entonces fuera de la ciudad.
En realidad, la inauguración oficial fue en 1925, pero ya desde 1884 se habilitó un cementerio provisional durante una epidemia de cólera, lo que se hizo en los terrenos colindantes que luego quedaron incluidos dentro de la necrópolis.



El actual cementerio se divide en tres partes: la necrópolis, el cementerio original y la ampliación de 1955. Además del cementerio civil aledaño, del que luego hablaremos.

El acceso principal está precedido de unos jardines y un gran pórtico de estilo modernista con influencia neomudéjar.




Tras atravesar este pórtico, se accede a la necrópolis, con forma basilical de cruz griega. El centro está situado en una loma, a modo de cúpula, desde donde descienden varios círculos concéntricos, denominados mesetas.

Junto a la necrópolis, podemos encontrar los restos de la antigua tapia, que fue protagonista de una parte oscura de nuestra historia, los fusilamientos durante la Guerra Civil. 


Hacia el este se encuentra el cementerio antiguo, con enterramientos de finales del siglo XIX y principios del XX.



Fuera de los muros se encuentra el cementerio civil, que se inauguró para poder dar sepultura a una mujer que se suicidó, no pudiendo ser por ello enterrada en el cementerio católico. Este pequeño recinto acoge las tumbas de otras confesiones religiosas (anglicanas, judías, etc) y las de aquellos que o quisieron ser enterrados en el camposanto católico. Aunque también se encuentran algunas tumbas católicas entre ellas que aparecieron en décadas posteriores.



Lo mejor es deambular por las calles sin rumbo e ir descubriendo las maravillas escultóricas que esconde.



Este cementerio es además un filón para los mitómanos, ya que podemos encontrar las tumbas de muchos personajes famosos: Alcaldes de la ciudad como Tierno Galván, escritores como Pío Baroja, Benito Perez Galdós, artistas como Lola Flores y Antonio Flores o Lina Morgan,  políticos como Pablo Iglesias, Pi i Margall o La Pasionaria, científicos como Ramón y Cajal; y un largo etcétera de nombres conocidos.



Sin embargo, un paseo dentro de estos muros, termina por recordarte que al final los nombres y la fama sirven de poco, y que lo que de verdad importa es que cuando te vayas, te echen de menos.



29.9.17

Arte urbano para revitalizar un barrio: La Sanità [Nápoles]


La Sanitâ es un barrio céntrico de Nápoles que desde el siglo III albergaba los cementerios de la ciudad y que durante el siglo XVIII se convirtió en zona para palacios de retiro de la aristocracia al contruirse aquí una residencia de descanso el rey Carlos VII de Nápoles (que luego fue Carlos III de España). Sin embargo, en el siglo XX este barrio se fue degradando y sus colinas y callejuelas se hicieron famosas por los altercados y crímenes de la camorra.
Por suerte, hay interesantes iniciativas para poner en valor La Sanità y luchar contra el desempleo juvenil y demás problemas sociales derivados.

Uno de ellos es el proyecto liderado por la asociación il Fazzoletto di Perle, que invitó a artistas urbanos para intervenir en el barrio.
El primer artista invitado fue el español Tono Cruz, que partió de un taller con los niños y vecinos del barrio, que culminó en el mural LUCE, en la fachada de una casa palacio, en el que utilizó sólo el color blanco para respetar la fachada y que representa la sonrisas de los niños del barrio iluminando el barrio como la luz de un faro.


El segundo artistas en participar fue el argentino Francisco Bosoletti que realizó la obra RESIS-TI AMO en la fachada de la basílica de Santa María della Sanità:


También es de Bosoletti la pintura negativa SPERANZA NASCOSTA, sobre la fachada del centro de personas sin hogar, en el que el rostro de una mujer anciana se hace visible al contemplarlo con un filtro, haciendo referencia a aquellos a los que no vemos aunque están delante de nuestros ojos.



El tercer artista invitado fue el chileno Mono González, que realizó un mural en el campanario de la iglesia junto al cementerio della Fontanelle, aportando color con un entramado florido con pequeños detalles escondidos para el público más observador que hacen referencia a la realidad del barrio.


El brasileño Alex Senna es el autor de esta obra a pocos metros de las de LUCE y RESIS-TI AMO, y aunque no he podido averiguar si está dentro del mismo proyecto, lo cierto es que cumple el mismo fin y que demuestra que en definitiva, el arte llama al arte:



28.8.17

La Basílica inconclusa de Aníbal González [Sevilla]

A veces encuentras en una ciudad vestigios, no sólo de lo que una vez fue, sino de lo que pudo haber sido.  Paseando hace unos años por la zona de la Buhaira, en el barrio de Nervión de Sevilla, me llamó la atención el acceso poco convencional de un restaurante: escalinata y anchas columnas de ladrillo. Cuando llegué a casa comencé a investigar y descubrí que eran los restos de un proyecto inacabado: La Basílica de La Milagrosa, del arquitecto Aníbal González.

Desde 1910 existía una pequeña capilla en una casa de la calle Quevedo con una talla de La Inmaculada que era muy reverenciada por el pueblo, con fama de milagrosa. Se decidió entonces construir una basílica más acorde al gran número de fieles que iban a verla a diario.  El lugar elegido fueron los terrenos donados a los jesuitas de Huerta del Rey, en las afueras de la ciudad. La Compañía de Jesús quería construir en dichos terrenos la Basílica y junto a ella, un gran centro educativo. Encargaron el proyecto al arquitecto Aníbal González y comenzaron a recaudar donativos para su construcción.

Aníbal González hizo un primer proyecto en 1920, pero su falta de tiempo (estaba en esos momentos al frente de las obras para la exposición iberoamericana del 29) unido a la insuficiente financiación, hicieron que el proyecto se postergase.



Pero en 1926 Aníbal González dimite como director de la exposición en la que llevaba quince años trabajando por diferencias con el comisario regio que había nombrado por Primo de Ribera para acelerar las obras. Al año siguiente, retoma el proyecto de la Basílica de la Milagrosa en la que parece querer dar salida a su despecho por haber sido apartado de la exposición iberoamericana construyendo una basílica que competía en dimensiones con la mismísim
a Catedral de Sevilla.

Las medidas que se contemplaban en el proyecto eran muy similares a las de la Catedral: Dos torres en su fachada de 100 m de altura (frente a la altura de la Giralda: 97,5m), con una superficie de casi 10.000m2 (catedral: 11.520m2) y precedida de una plaza de 120m2 con un gran obelisco similar al del Vaticano. El estilo elegido por Aníbal González es el neogótico, que quizás para esa época estaba ya un poco anticuado, pero que fue muy bien aceptado por los sevillanos.



El elevado presupuesto hace que se descarte por el momento construir el centro educativo y se apueste sólo por la basílica, cuyas obras dieron comienzo en 1928. El 6 de Julio de ese año se colocó la primera pìedra, en un acto presidido por el Cardenal Ilundai y la familia real. En los días siguientes comenzaron las obras de cimentación, que justo acababan de terminar cuando el 31 de mayo de 1929 fallece Aníbal González.
Debido a su muerte y a problemas con la financiación, el proyecto queda de nuevo parado. No será hasta los años 40 que los jesuitas ponen el proyecto en manos del arquitecto Antonio Illanes del Río. Pero tras un presupuesto inicial, deciden construir únicamente el centro educativo (el actual Colegio Portaceli) y abandonar definitivamente el proyecto de la basílica.

La imagen de la Inmaculada puede verse hoy en la Iglesia de San Lorenzo.


En 2003 se construyó un restaurante en los cimientos abandonados de la basílica, respetando sus peculiaridades arquitectónicas, lo que le otorga esa peculiar y majestuosa entrada y una terraza rodeada de robustas columnas.

Desde arriba se puede apreciar fácilmente la forma de cruz latina y de la girola del templo que no llegó a ser.




Agradecimientos:
Fue una suerte encontrar los blogs de Sevillanadas y Postalesyfotosantiguasdesevilla, de donde pude sacar la mayor parte de la información para este post. En el segundo encontraréis muchas fotos antiguas que documentan su historia.



7.8.17

9 salas de exposiciones municipales ubicadas en edificios históricos [Madrid]

En Madrid existen un buen número de salas de exposiciones dependientes del Ayuntamiento. En cada distrito encontramos los diferentes centros culturales, pero las mejores salas son sin duda aquellas que se han ubicado en edificios de gran valor histórico y arquitectónico.

Estas localizaciones les confiere un doble atractivo: por un lado nos permite disfrutar de las diferentes exposiciones gratuitas que organizan, pero sobre todo, nos ofrece la oportunidad de conocer el interior de estos edificios, conocer su historia y su arquitectura, que de otro modo, probablemente hubieran acabado perdiéndose o al menos, cerrados al público.

Si quieres organizarte tu recorrido, pincha en el mapa, para ver la ubicación exacta de cada una de las salas.




Centro Centro (Pza Cibeles, 1). El Palacio de Cibeles se construyó a principios del siglo XX como sede de Correos, y viendo su embergadura, no es difícil entender que le llamasen la Catedral de las Comunicaciones. En 2003 pasó a manos del Ayuntamiento, y hoy es un gran centro cultural que acoge exhibiciones de gran calidad.
Matadero Madrid (pza Legazpi, 8). El complejo de naves del antiguo matadero de la ciudad es hoy una pequeña ciudad dedicada a la cultura y la creación. Además de otras muchas actividades, hay exposiciones en las salas Abierto X Obras, Central de Diseño y Centro Cultural La Casa del Reloj.


    Conde Duque. (C/Conde Duque, 11). Ubicado en el antiguo Real Cuartel de Guardias de Corps, alberga tres salas (Sala 1, Sala Sur, Sala de Bóvedas) para exposiciones relacionadas con la historia de la ciudad. También incluye el Museo de Arte Contemporáneo Portátil y otras instalaciones como Auditorio, Teatro, Salas de Ensayo, Biblioteca Histórica Municipal  y la  Hemeroteca Municipal.





    Centro Cultural Casa de Vacas. (Pº de Colombia s/n). Situado en una antigua vaquería de 1874, en el parque de El Retiro, que incluía un bar en el que la gente podía sentarse a beber leche recién ordeñada.



    Centro Cultural Galileo. (C/Galileo, 39). Se abrió en 1986, en el edificio de la antigua funeraria Galileo. Además de sala de exposiciones, también alberga el Teatro Galileo.




    Casa de La Panadería (Plaza Mayor). Llamada así porque en su planta baja se ubicó la tahona municipal (hoy sede del centro de turismo Plaza Mayor), mientras que la planta alta estaba reservada para disfrute de la Familia Real. Alberga exposiciones temporales en su Salón de Bóvedas (antiguas caballerizas de los panaderos).



    Sala El Águila. (C/ Ramírez de Prado, 3). Situada en la antigua fábrica de cervezas El Águila de 1914, compartiendo espacio con el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, el Depósito Legal y la Biblioteca Joaquín Leguina






    Sala Alcalá 31. (C/Alcalá, 31) Situada en el antiguo edificio del Banco Mercantil e Industrial, de 1943. Hoy en día acoge exposiciones de arte contemporáneo nacional e internacional.




    Fernán Gómez. Centro Cultural de La Villa (Pza de Colón, 4). Se construyó en el subsuelo de los Jardines del Descubrimiento en  1977, tras la remodelación de la plaza de Colón sobre el solar de la antigua Casa de La Moneda. Además de la sala de exposiciones, tiene dos salas para espectáculos (Sala Girau y la Sala Javier Poncela). Y también se ha usado como capilla ardiente para artistas como Lola Flores, Tony Leblanc o Rocío Jurado.


    31.7.17

    Guía para ser un desempleado culto en Madrid


    Estar entre el porcentaje de parados de este país tiene más de negativo que de positivo, para qué nos vamos a engañar. Pero tiene al menos dos ventas: la primera es que dispones de tiempo para hacer cosas y la segunda,  que cuentas con una acreditación para entrar gratis en numerosos museos.

    En esta guía encontrarás un recorrido por los museos de Madrid en los que puedes entrar gratis (o casi) enseñando tu tarjeta de desempleo en taquilla.


    Los que debes visitar sí o sí

    Estos museos tienen en común que la entrada general es bastante elevada (sobre todo los tres primeros), por lo que no debes desperdiciar esta oportunidad de disfrutar de sus colecciones a coste cero.

    • Museo Reina Sofía (C/ Santa Isabel, 52): Podrás acceder a su colección general de Arte Contemporáneo. 
    • Museo Thyssen (Pº del Prado, 8): Podrás acceder a su colección general de pintura antigua y contemporárea, reunida por la familia Thyssen-Bornemisza.
    • Museo del Prado (C/Ruiz de Alarcón, 23): Encontrarás cuadros de Velázquez, Goya, El Greco, El Bosco, Tiziano, Rubens, Murillo, Rivera, Zurbarán, Rafael o Van Dyck entre otros.
    • Museo Lázaro Galdiano (C/ de Serrano, 122):Con la colección privada de José Lázaro Galdiano, en la que fue su casa


    Los que sabes que existen...pero nunca te has acercado hasta hoy

    Son esos museos que hemos oído mencionar, pero a los que rara vez vamos fuera de las visitas escolares. Pues ahora puede ser un momento ideal para conocerlos a fondo, ya que aunque en todos los Museos Estatales, la entrada general es de sólo 3€ , si estás desempleado podrás entrar gratuitamente.

    • Museo Arqueológico (C/ Serrano, 13): Conoce la historia de España desde la Antigüedad hasta hoy a través de los restos que se han ido encontrando de las diferentes civilizaciones.
    • Museo Cerralbo (C/ Ventura Rodríguez, 27): Colección del Marqués Cerralbo en su propia Casa Palacio
    • Museo de América (Av. de los Reyes Católicos, 6): Reúne piezas precolombinas y etnográficas y virreinales
    • Museo del Traje (Av. Juan de Herrera, 2): El ayer y hoy de la moda española e internacional 
    • Museo de Antropología (C/Alfonso XII, 68): Fue el primer museo de este tipo que ser creó en España en el año 1875. Ofrece una visión acerca de la diversidad cultural en el mundo.
    • Museo de Artes Decorativas (C/Montalbán, 12): Recorrido por el diseño de mobiliario y objetos decorativos desde el siglo XIV hasta hoy.
    • Museo del Romanticismo (C/San Mateo, 13): Palacete que recrea la vida cotidiana y las costumbres de la alta burguesía durante el Romanticismo
    • Museo Sorolla (Pº General Martínez Campos, 37): Obra del pintor en la que fue su casa desde 1911, con su mobiliario original. 

    Los que siempre han sido gratuitos

    A estos podrás entrar gratis en cualquier momento, pero ¿cuándo vas a tener más tiempo que ahora?

    • Museo de Historia de Madrid (c/Fuencarral, 78)
    • Museo de San Isidro (Pza. de San Andrés, 1): Los orígenes de la ciudad de Madrid, desde la Prehistoria, hasta el establecimiento de La Corte.
    • Casa Museo de Lope de Vega (C/ Cervantes, 11): Es necesario reservar previamente ya que las visitas son guiadas. (Tf 91 429 92 16)
    • Museo Casa de la Moneda (C/ Doctor Esquerdo, 36): Este museo sobre la historia de la numismática comenzó gracias al trabajo de Tomás Francisco Prieto, Grabador General de la Casa de la Moneda del rey Carlos III, con la recopilación que hizo para enseñar a los artistas que trabajarían en la grabación de monedas.


    Los que te costarán lo mismo o menos que un tercio de cerveza

    Estos otros museos no son gratuitos, pero siendo desempleado puedes visitarlos por menos de lo que cuesta un tercio de mahou...

    • Museo del Ferrocarril (Pº de las Delicias, 61): Por 1€ puedes conocer todo sobre la historia de los trenes. Ver locomotoras a vapor, diésel y eléctricas. O tomarte un café en el interior de un coche restaurante de 1930 (eso sí, el café te costará más de 1€)
    • Museo Nacional de Ciencias Naturales (C/José Gurierrez Abascal, 2): Por 3€ puedes conocer cómo nuestro planeta ha llegado a ser lo que es y la enorme diversidad que alberga.
    • Museo Naval (Pª del Prado, 5): Por 3€ (aportación voluntaria) conocerás la historia marítima del país 



    23.7.17

    La Ranilla: De Prisión provincial a zona verde [Sevilla]


    De prisión en la República, a prisión de presos políticos en el franquismo, para finalmente devolverse a la ciudad en forma de jardín conmemorativo, el parque de La Ranilla abrió sus puertas en 2016.

    La cárcel de La Ranilla se construyó en Sevilla en 1933, durante la II República, al quedarse pequeña la cárcel del Pópulo del barrio del Arenal.
    En la entrada un azulejo recibía con la frase "Odia el delito y compadece al delincuente", en sintonía con la reformas que introdujo la Directora General de Prisiones, Victoria Kent, con el objetivo de humanizar el sistema penitenciario, como fueron por ejemplo la mejora de la alimentación de los reclusos, la libertad de culto en las prisiones, la ampliación de los permisos por razones familiares, la creación de un cuerpo femenino de funcionarias de prisiones y retirada de grilletes y cadenas.

    Por desgracia, este espíritu se hizo trizas durante el franquismo, y una cárcel que se diseñó para albergar a 300 reclusos hacinó a más de 3000, y se convirtió en escenario de palizas y asesinatos.
    El módulo 3 pasó entonces a convertirse en el de los presos políticos, junto al módulo de presos comunes y al módulo de mujeres.
    La cárcel estuvo en funcionamiento hasta 2007, aunque en los últimos años sólo albergaba a presos de tercer grado. 

    Plano de la prisión, fotografiado en una exposición organizada
    por el Ayuntamiento sobre la Prisión de La Ranilla

    Los terrenos, propiedad de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios del Ministerio del Interior, fueron cedidos al Ayuntamiento de Sevilla (excepto dos parcelas que conservó para construir dos bloques de uso residencial...que por lo visto es lo que nace falta en el barrio, más bloques de pisos).

    Sobre este gran solar se proyectó ubicar un centro cívico, la Jefatura de la Policía Local y un parque, para intentar paliar que Nervión sea el barrio con menos zonas verdes por habitantes de la ciudad.


    El 14 de Enero de 2008 comenzó el derribo de la antigua prisión, y ese día nació el blog Diario de un derribo, en el que A. Aranda, vecino del barrio, documentaba desde su azotea la evolución de los trabajos. Lo que no imaginaba era que el blog sería testigo de 3.010 días hasta ver las puertas del parque abiertas. Debido a retrasos, incompetencias políticas y problemas con la constructora, las obras vieron pasar hasta tres alcaldes mientras los vecinos colocaban pancartas y carteles en sus ventanas (aún puede verse alguna de "Zoido termina ya el parque", que para mí es casi tan emblemática ya como la propia prisión).
    Foto de Manuel Palma. Publicada en el blog Diario de un Derribo


    El Centro Cívico comenzó a funcionar en enero de 2013, pero aunque su diseño es grandioso (el equipamiento del auditorio no tienen nada que envidiar a salas como el Lope de Vega), la escasez de presupuesto y la rigidez de la normativa local para el uso de centros cívicos, provoca que esté infrautilizado.

    El parque sin embargo tuvo que esperar hasta abril de 2016 para que los vecinos pudieran por fin pasear por él. En realidad, el parque más que parque es un jardín conmemorativo (para llamarse parque, creo que sobra hormigón y falta césped).
    Se ha conservado el pabellón de admisiones, que albergará un museo de la Memoria Histórica, y toda la planta del parque está diseñada en base al antiguo plano de la prisión (suelo de hormigón donde estaban cada uno de los tres módulos). Las palmeras y algunos árboles de los patios de la prisión también se han conservado y, donde estaba el módulo 3, el que fue módulo de los presos políticos, se ha contruido un pasillo de pérgolas que reproducen la estructura del módulo, tanto en altura, como en las medidas de las celdas o de la galería superior.


    En el centro de este pasillo, han conservado una fila de las baldosas originales, a petición de uno de los antiguos presos, que recordaba cómo tenían que fregar esos suelos para poder disfrutar de visitas.

    El diseño de fuentes desbordantes pretende recordar al arroyo del Tamarguillo que antiguamente pasaba a pocos metros y que tras su último desbordamiento en 1961 se decidió desviar. 



    No me gusta llamarle parque, porque pienso que para hacer un parque no era necesario un presupuesto de casi 3,7 millones de euros. Para ser parque, como dije antes, le falta césped donde los niños puedan jugar a la pelota o la gente sentarse a disfrutar, en cambio sobra hormigón y estructuras ornamentales. Denominarlo Jardín Conmemorativo tiene más sentido y cuando por fin se abra el Museo de la Memoria Histórica (si se hace algún día) será de alguna forma, testimonio vivo de la historia de la ciudad.


    11.7.17

    Arte urbano en Oporto

    Visité fugazmente Oporto hace 18 años (hago un paréntesis aquí para sentirme vieja y suspirar) y quedó grabada en mi mente como una ciudad gris, desconchada y sucia.
    En los últimos años sin embargo oí en numerosas ocasiones hablar de ella como uno de los imperdibles de Portugal, una ciudad dinámica y moderna. A mí me costaba reconocer en esas palabras a la ciudad que había visto y tenía ganas de contrastar mis recuerdos. Y por suerte, mis recuerdos han quedado hecho añicos.


    Mejor que aburriros aquí con una reseña sobre las maravillas repartidas por la ciudad, cual video pelmazo de la boda de tus amigos, buscaros un hueco para una escapada  y palabrita de Gallina que no os vais a arrepentir. Sólo dejaré unas pocas palabras para los amantes de la comida como yo: bacalao dourado, vinho verde, sardinhas, queijo, alheira, francesinha y de postre natas. Podéis repetirlo hasta memorizarlo o cantarlos cual mantra.

    Lo que si quería compartir con vosotros es cómo el arte urbano se ha extendido por los muros de la ciudad. Diferentes artistas, con técnicas diversas, han ido dejando un reguero de obras por las calles. Oporto ha sabido darle su valor y ya empiezan a aparecer en las guías turísticas de la ciudad, aunque parece que también las instituciones públicas tuvieron sus más y sus menos con los artistas (Si queréis conocer toda la historia, no os perdáis el blog TheCityTailors).

    Aunque puedes encontrar obras por diferentes barrios, hay una calle que es un puro hervidero artístico: Miguel Bombarda, no sólo por el arte urbano que invade cada elemento de esta calle, sino por la alta tasa de galerías por metro cuadrado. Entre ellas, a destacar Ó!Galeria, dedicada en exclusiva a obras de ilustración.

    En el siguiente vídeo tenéis una muestra de lo que podréis ver si me hacéis caso (cosa que deberíais, insisto) y os dáis un garbeo por Oporto.

     


    28.6.17

    Sevilla tiene puerto

    Sevilla tiene puerto, aunque no solemos reparar en él, porque a pesar de ser un enclave activo e interesante, no es de acceso público como en otras ciudades y sólo recordamos su existencia al atravesar en coche los puentes que lo rodean.
    El único punto al que se puede llegar a pie son los embarcaderos que hay en la zona de Tablada, junto al puente de las Delicias, a los que se llega tras sortear camiones que van a las naves colindantes y saltar por encima de botellas rotas. Aún así, merece la pena asomarse a esta vera apenas transitada por pescadores y dueños con sus perros. Desde estos embarcaderos, podemos contemplar las instalaciones del Puerto delimitadas por los puentes Delicias y Quinto Centenario.



    Al acercarme a esta linde del río, me di cuenta por primera vez de que nuestro puerto tiene una línea de tren que sigue en funcionamiento. Queriendo conocer más sobre este enclave, crucé al otro lado del puente y me dirigí al poco conocido museo del Puerto de Sevilla, ubicado en una de las naves de ladrillo en la avenida de la Raza que se construyeron para la exposición iberoamericana de 1929.

    Allí me atendió quien creí erróneamente era el conserje y en realidad era uno de los trabajadores-guías del museo. Manuel encendió para mí la luz de la nave contigua donde se halla el museo y me acompañó en una magnífica visita guiada, contándome cientos de curiosidades y facilitándome además referencias de webs y documentación que ha ido recopilando y que ofrece a los visitantes.

    El recorrido por el museo comienza con un acercamiento a los orígenes históricos, desde los fenicios y romanos, hasta el siglo XX. Resaltan en medio de la sala una reproducción de la Ingenio, una grúa de madera de la Edad Media con la que se descargaron los bloques de piedra que venían del Puerto de Santa María para la construcción de la Catedral; junto a una grúa de hierro fabricada en El Pedroso en 1842 y otra tercera fabricada en alemania más moderna, pero también manual. 



    También se puede ver la maqueta de un barco que no es otro que el Real Fernando, el primer buque de vapor que se construyó en España y concretamente, en los astilleros de Sevilla, posibilitando que el recorrido por el río de hasta Sanlúcar pasara de 8 o 9 días a tan sólo 9 horas.

    En otra sala, mi guía me habló de las diferentes formas en las que el hombre ha ido domando el río para hacerlo más navegable. Comenzando por las balizas y boyas para señalar los tramos con mejor calado, pasando por las cortas (canales abiertos para sortear los sinuosos meandros del río), las dragas del cauce para limpiarlo, y terminando con una reproducción de la esclusa, que regula el nivel del agua.


     

    En la última sala se exponen diferentes elementos para acercarte al puerto en la actualidad y cuáles son las actividades que tienen lugar hoy en día.


    Disfruté mucho de esta visita que no había planeado, gracias sobre todo a esos pequeños detalles y curiosidades que me iba descubriendo mi guía. El museo bien merece un paseo, aunque algunas instalaciones o paneles resultan un poco anticuados, otros, sin embargo, me parecen muy acertados y aclaratorios. La pega, que sólo abre de lunes a viernes en horario de mañana.
      
    Lamentablemente además, la visita a las instalaciones más allá del museo, aunque posible, sólo puede realizarse de forma grupal alquilando un autobús o barco por cuenta propia, por lo que si eres un particular, dificilmente puedes acceder a este recorrido.  
    Sería muy interesante que desde el Museo se organizasen estas visitas, para que pudiéramos inscribirnos los particulares. La pega, como siempre, el presupuesto. Aunque a veces las instituciones se olvida que con poco, se puede conseguir mucho.De momento, por tanto, tendremos que conformarnos con verlo desde el puente.

    Datos prácticos:
    Horario del museo: De Lunes a Viernes de 8:00h-14:00h 
    Mejor contactar antes para asegurarte que podrán atenderte durante tu visita
    Contacto: 954 247 337 / 954 247 673    museo@apsevilla.com




    19.6.17

    Centro Cerámica Triana

    Recuerdo atravesar la calle alfarería de pequeña, y ver los talleres de alfareros con sus puertas abiertas y los tornos girando al fondo en semipenumbra. Pero nunca imaginé los enormes hornos que se escondían tras la fachada de Cerámicas Santa Ana, convertida desde 2014 en el Centro Cerámico de Triana.

    Una de las maravillas de este museo es que no solo hablan los paneles informativos, sino que las mismas paredes te cuentan historias del pasado.



    La remodelación de los arquitectos (Miguel Hernandez Valencia y Esther López Martín) ha sabido respetar las edificaciones originales combinándolas con la moderna estructura superior de acero y piezas cerámicas cilíndricas, que recuerdan las piezas apiladas en los hornos y que ofrecen además encuadres originales desde las galerías superiores, con ese placer de quien observa a escondidas desde una mirilla.
     
    Chimeneas superiores de uno de los hornos

     

    La planta baja del museo ofrece un recorrido por las instalaciones de la antigua fábrica de cerámica, con hornos que datan del siglo XIX (alguno incluso del siglo XVI, que se encontraron durante las excavaciones arqueológicas). 
    Hornos de ladrillo en los que, una vez introducidas las piezas y encendido el fuego, se tapiaba la puerta para evitar la entrada de aire y cuya coción se controlaba según el color del fuego que subía por las chimeneas superiores.

    Interior de uno de los hornos

    En esta planta baja podemos ver también el antiguo pozo de agua y los molinos para los minerales de los esmaltes.


    De estos hornos han salido gran parte de los azulejos que vemos a diario en edificios antiguos de la ciudad. Mi colegio estaba a pocos metros de esta fábrica (San Jacinto) y tengo grabada en la memoria los dibujos geométricos de sus zócalos y el tacto suave de los esmaltes.

    Cartel cerámico publicitario años 40-60  / Interior del horno, con las estanterías para las piezas

    Completan el museo una zona expositiva en la planta superior, con obras cerámicas de distintas épocas, pertenecientes a la colección del Ayuntamiento, así como una sala acerca del barrio de Triana. 

    Y este paseo al corazón de barro de triana cuesta tan sólo 2,10€ y para los sevillanos, de un lado u otro del puente, gratis.

    Como curiosidad documental, he encontrado un reportaje que hizo canal sur sobre Cerámicas Santa Ana en el año 1988, y más antiguas aún, unas imágenes grabadas en 1948 donde se ve a los trabajadores saliendo de la fábrica y al antiguo propietario, Eduardo Rodríguez Díaz.