Viajando por Irlanda

He estado un poco ausente estas semanas, pero era por una buena causa: vacaciones!!

Unos días por Irlanda que me han sentado muy pero que muy bien, y que me apetecía compartir con vosotros a través de algunas imágenes, para que quien aún no conozca la isla, se anime a incluirla en su lista de lugares a visitar.

El viaje lo hice con mi madre y mi hermana. Ahora que ya no vivimos juntas, hemos creado la tradición de hacer un viajecito juntas al año, y la verdad que son unos días geniales (incluso volver a las riñas de hermanas por cualquier chorrada).

Y ya me dejo de rollos y os enseño algunas imágenes. He intentado no escoger muchas...y aunque no lo creáis, no puse ni la 1/4 parte de las que hice, y es que Irlanda tiene tanto por ver...y lo reconozco, soy una pesada cuando me echo la cámara al hombro.

Comenzaré enseñandoos algunas cosas de Dublín:



 Al contrario de lo que dicen que es una ciudad muy gris, yo no dejaba de ver colores por todos sitios:
 

El barrio del Temple Bar era siempre un buen sitio en el que terminar el día: siempre lleno de gente, pubs y música en las calles.



Una cosa que nos impresionó mucho fue la prisión de Kilmainham, y lo poco que conseguíamos entender al guía nos puso los pelos de punta (si mi inglés es regulero, no os digo lo dificil que es entender el acento irlandés)


Y como no, visitamos el museo de la fábrica de Guinness. Tengo que confesaros que no me gusta para nada la cerveza, pero disfruté mucho aquí, porque me encantan los edificios industriales antiguos, y la verdad que la adaptación que habían hecho para el museo en la antigua fábrica me gustó mucho.


Un día hicimos una excursión a las montañas de Wicklow, que tiene unos parajes impresionantes y que ha sido escenario de muchas películas, por ejemplo Braveheart: 

Luego viajamos hacia el sur, y nos instalamos en Cork, donde disfrutamos de unos días soleados que tenían a los lugareños con la boca abierta. Nos dijeron que desde el año 85 no disfrutaban de tantos días de sol seguidos. Una ciudad donde las flores salen de cualquier grieta!

Desde aquí aprovechamos para hacer excursiones a otros lugares: Limerick, Blarney, el dolmen de Poulnabrone y sobretodo disfrutar del verde de los campos con sus vacas y ovejas por todas partes!

Sin duda uno de los lugares más impresionantes que vimos fueron los acantilados de Moher, en la costa oeste

Y nuestro último día lo pasamos en el pueblo costero de Kinsale, con sus casas de colores, su historia y un paseo precioso por la bahía hasta el Charles Fort

7 comentarios :

  1. Todo muy bonito hasta que dijo que no le gustaba la cerveza :(. Qué envidia de viaje, saludos desde Bogotá.

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    1. jajaj lo siento, siempre fui incapaz de beberme una cerveza ntera, pero conste que no me fui de allí sin probarla! ;-)

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  2. Algunas son una pasada. Coincido en lo de la prisión. Igual es que sigo siendo un poco lúgubre. Los contrastes te han quedado genial. Y no es solo el lugar. Creo que vas al país del blanco y negro y tú acabas encontrando los colores. Un besico.

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  3. Madre mía!! Que pedazo de viaje!!
    Lo que daría yo por disfrutar de uno así... y me encantaría ir con mi hermana y mi madre... jajaja...
    Las fotos son preciosas. Me encantan las puertas de colores ¡¡hay una morada!! :)
    Y los acantilados son impresionantes.
    Que bien que disfrutaras tanto... y que nos lo enseñes!!
    Un besazo

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